A un amigo que fue

Qué más  puedo hacer por ti, mi buen amigo? Si al menos me recordaras, si te preguntara, si me preguntaras y me respondieras, si te respondiera, si entre tú y yo pudiésemos comunicarnos, como tiempo atrás lo hacíamos por vídeo, por chat, por correo , y reírnos, enfadarnos, si pudiese pedirte o me pidieras y me dieras y te diera, si al estrechar tu mano apretaras la mía, o al darte un abrazo tú me abrazaras, si pudiese hacerte reír o me riera contigo.

Ya no sabes quién soy, no me preguntas, no utilizas ya internet para comunicarnos, tu boca apagó la risa, la sonrisa y hasta la mueca de asombro o disgusto, te tiendo la mano y sólo  yo alcanzo a coger la tuya, camino a tu lado y no te siento cerca, está ausente de mi compañía, porque siento tu cuerpo pero no tu espíritu. Maldita serpiente  que devoró tu cerebro y dejo tu cuerpo insensible, vacío . No puedo hacer nada por ti, amigo, y tampoco sabes cuánto lo siento.