En la noche, desde mi ventana IV

Con la cabeza embotada de tanta incoherencia como parecía estar menguando mis facultades mentales, dejé a Lola, al sosías, al fantasma y a Lucidez encarcelados en el ordenador, con la esperanza de que me dejaran dormir sin soñar, sin retorcer mi cuerpo, ya bastante maltratado por los años.

Inevitable fue que en los primeros compases de aquella partitura en la que ya no sabía quién tocaba y quién dirigía, la Lola varada me pareció que salía del ordenador y me acompañaba a la cama. No hice ningún gesto de desaprobación. Recordé que ella no había hablado de sexo, y eso me tranquilizó: podía fracasar en mi empeño de estar a la altura y me dejaria un pesar más a mi yo fracasado. No pensé en las matemáticas, que habría añadido un plus de estupidez a mi vida.

Pero no me dormí y Lola no me cantó una nana. Siempre dejo el móvil a lado. Espasmódico lo abro esperando que algún lect@r haya puesto un comentario a mi último post. Todo el día había sido la constatación de estar errado en mi propósito de llegar a mis lectores. Sus comentarios me  vivificaban de la abulia con que emprendía cualquier escrito. El sistema Analytics sí me decía que alguien me prestaba atención, pero sin su comentario, podía haber entrado en mi página por accidente, o, lo que era peor, había entrado por cortesía, y romper el silencio comprometía su bondad.

Un solitario comentario era menos que nada. Mi amiga, ella en el continente hermano, siempre está para sacarme de la miseria, pero no consigue sino hacerme llorar. Preferiría un imposible abrazo a unas palabras que no me arropan lo suficiente como para sentir el calor de su amistad. Pero no doy todo por perdido, la ubicación de Analytics me señala una procedencia insólita: alguien, desde China, ha entrado en mi página y ha estado en ella algo más de tres minutos.

Son las tres de la madrugada y sigo dando vueltas al chin@ que había entrado en  mi blog. Capaz de escribir un cuento con protagonista una avellana, no sé, en este caso, crear una razón que resulte verosímil, que Lucidez no me reproche la fácil auto complacencia y me deje llevar por una imaginación que sustituye con demasiada frecuencia mi realidad. Cansado, seguramente, de tanta impotencia para dominar la más mínima situación que me favorezca, caigo en el sueño, un sueño que a la mañana siguiente ni siquiera habrá dejado la posibilidad de tener otra vida.

Continuará…

4 opiniones en “En la noche, desde mi ventana IV”

  1. Para lo trágico, te bastas y te sobras; pero te cuento que, la tecnología hace milagros… No…no precisamente con la “palabra maldita”, aunque no dudo de muchos € como obradores de milagros, ya tú sabes, amigo.
    Me refiero a China. Con un simple programita disponible on líne, cualquiera puede modificar su ubicación, uso horario, etc. Pero el punto geográfico es irrelevante. Tu asombroso medidor de visitas es lo que vale. Alguien te lee, desde uno hasta varios minutos. Qué busca,? No sabemos, pero regresa, como quien mira un brazalete, un perfume, o un consolador en el escaparate y no decide entrar al almacén y comprarlo. No está mal, es interés sostenido. Si las visitas de oriente aumentan o se duplican, quizá debas considerar escribir sobre los 7 escalones de la prostitución china. Buena idea, a qué no esperabas mi recomendación? Ahh…sin renegar de la hora, que no es tan tarde ! !

    1. ¿Por qué me privas de la ilusión que me ha producido tan exótica visita? Mi medidor con fines comerciales ha sido adaptado a mis necesidades, y alguna satisfacción me produce. Once visitantes únicos he tenido hoy de Mexico; por únicos quiere decir que un visitante único se contabiliza por su IP, de modo que si entra, por ejemplo, 10 veces, sólo se cuenta uno, salvo que lo haga desde diferente medio. ¿Quiénes son, qué buscan? Conozco tu IP, el de Elsa y el del amigo Camilo, pero 8 IP,s no sé a quién pertenecen, y me producen la misma ilusión que el chino, más si pienso que es china. Vosotros ya no me producís ilusión, me dais amistad, otro tipo de satisfacción distinta. Podría elucubrar una historia con cada uno de esos desconocidos, si Lucidez me lo permitiera. Ilústrame, ¿qué son los 7 escalones de la prostitución china?

  2. No te voy a decir una palabra más de los 7 escalones. Acabas de cometer un error irreparable. Que tu bendito insomnio te permita clarificarlo. Así sea.

    1. Te encanta ponerme a prueba. Son las 5:24 am. Me despierto y leo tu respuesta en el teléfono móvil. Me quedo pensando: “¡Bárbaro, qué nivel, el de esta chica! Sabe de prostitución más que yo, además de universalizar su conocimiento. Me rindo, pero no una rendición vergonzante. Ahora ya sé qué son los siete escalones; google está en todo. Y resulta que los chinos han clasificado el ejercicio de la prostitución en 7 categoría, para mí que les ha faltado una: la de los hijos de puta que no han clasificado a sus madres. También, como no, que en esa clasificación se aprecia un tinte machista, habiendo, como hay, prostitutos, aunque será porque todos están en el gobierno. Nunca te acostarás y te levantarás si saber una cosa más. Gracias, Vesta, esta vez la clavaste. http://mujerchina.blogspot.es/1212752820/prostitucion-en-china/

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