Peaky Blinders

Es el nombre de una serie que emite Netflix. Invito a quien posea esta plataforma a que vea esta serie, alucinante, poderosa, sorprendente al máximo. Una de las mejores para la crítica especializada.

Internet tiene bajo ese título un profuso contenido a disposición. No voy yo a añadir una reseña más, que estaría en desventaja con las de los profesionales que glosan estas cosas. Pero si puedo añadir algo personal que no he leído hasta ahora.

La serie se ambienta, se dice, en hechos históricos. Eran los años 20, después de la primera guerra mundial. Una banda de gánsters afincados en Birmingham que se aglutina en torno a una sola familia. La violencia de sus métodos es extrema: asesinan a todo el que interrumpe su camino en su intento de lograr poder y dinero; métodos ilegales, mafiosos, crueles. El leader de esa banda es un joven inteligente que nunca parece equivocarse. Que sobrevive siempre a sus muchos enemigos. Lo curioso es que siendo los personajes como son, también están adornados de sentimientos positivos. Se enamoran, sufren la pérdida de ese amor, físico, cuando uno muere, siempre violentamente. Protegen hasta el sacrificio a su clan, que ellos llaman familia.

El ambiente cuidado hasta lo incomprensible hace que tengas la impresión de estar siendo un espectador no detrás de una pantalla, sino en las mismas casas, las mismas calles, los mismos pubs, los mismos salones de juego y de ocio. Quizá te sientes desplazado en ocasiones. Como cuando observas el sexo libre en lugares públicos, cuando te hablan con un lenguaje soez: la puta no se qué, el cabrón ese, que le den por el culo, joder, la madre que lo parió, quieres follar (pronunciado por una mujer no prostituta), somos los putos Blinders… expresiones sin terminar el catálogo que aparecen constantemente en el lenguaje habitual que se utiliza. Pero esto, lejos de molestar, te sitúa en la realidad de aquella gente, para la que el único principio que observan es el inquebrantable amor a la familia; todo lo demás es consecuencia de la animalidad que practican con los demás.

Si es histórico, no lo sé, si fiel a la historia y está desfigurado para hacerlo más atractivo, no lo sé. Lo que no pongo en duda es que las personas, algunas personas, son capaces y más de cometer esos excesos.

Y como estoy atrapado por la serie, voy a ver el siguiente capítulo, de la entrega 4, de cinco que, por hora, completa la serie. Quizá me queda por ver algún aspecto inédito que complete mi opinión sobre los humanos, algunos humanos.

2 respuestas a «Peaky Blinders»

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