Y el sexto día, (¿o fue el séptimo? Dios descasó

Dicen las malas lenguas que Dios el sexto día de la creación descansó. Una falta de respeto decir que Dios se pudo cansar. Es verdad que crear todo lo que que creó debió ser un trabajo ímprobo, así que bien merecido lo tenia. Lo que no cuentan las malas lenguas es qué hizo Dios para descansar. Acaso se acostó o se sentó a mirar su obra mientras un coro de angeles aplaudían entusiasmados? Si se acostó, es probable que soñara. Debió ser entonces cuando echó en falta algo que pudiese sacar provecho de tan ingente obra, y al despertar tomó en sus divinas manos un poco de barro (quizá arcilla) y con él moldeó una figura que después de un soplo se puso en movimiento, y a la que le encomendó que disfrutara de todo lo que había creado. Pero observador que era, tuvo en cuenta que aquel nuevo ser iba a aburrirse estando solo, y mira tú por donde, Dios le crea una compañera, digo compañera porque Dios debió pensar que aquellos dos seres debían apañárselas solitos para llenar la creación de personajes parecidos. Y así fue que Adan y Eva se vieron obligados a follar para tener descendencia. Luego empezaron los problemas, pero ahí Dios los dejó a su libre albedrío, el debió tomarse muy en serio su merecido descanso, que aún continúa, pues bien parece que visto lo que hay ni Dios lo entiende.

Una respuesta a «Y el sexto día, (¿o fue el séptimo? Dios descasó»

Responder a Monica Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.