Ando parado

«Contradictio in terminis«. Latinajo a propósito de un título con el que comienzo este escrito. No creo que nadie que me lea necesite buscar la traducción, asi que la obvio para que nadie se dé por supuesto cerebro mal programado.

Ando parado es una realidad que atañe, frecuentemente, a casi todo el mundo. Los hay, que aún estando muy atareados todo el día, tampoco se liberan de esa calificación. Andar parado es como caminar sin rumbo, sin un destino claro que motive tu movimiento. Al final, hagas lo que hagas, el resultado es nulo. Y es nulo porque, a poco que pase el tiempo, la sensación es que sigues anclado en el mismo sitio. Si miramos al firmamento en la noche despejada, vemos infinidad de objetos luminosos que andan parados, aunque luego nos dign que se mueven. La Tierra se mueve alrrededor del Sol. Sí, eso es una realidad comprobada, pero a nosotros nos da la impresión que, aunque se mueva, siempre está en el mismo sitio.

¿Qué quiero decir con la boba introducción anterior? Bueno, lo que que quiero significar, desde mi propia parspectiva de la vida, es que vayas donde vayas, ese destino está fijado ya desde el primer momento. Y no es que tengas que esperar para alcanzarlo, el destino es el que vives en cada momento, por lo que no hay trayecto que debas seguir para alcanzarlo.

¿Estoy siendo obtuso en lo que estoy diciendo? Por supuesto que no lo creo, no acepto que haya personas que les cueste comprender con facilidad cualquier cosa que lean. Pueden, eso sí, decir que lo que leeen está mal expresado, es ambiguo o pretencioso. Eso es una forma de calificar que «eppur si muove», frase en italiano que pronunciara Galileo echandole bemoles ante la Santa Inquisición. Sí, todo pàrece que se mueve, pero en realidad siempre está en el mismo sitio. Por tanto, amigos, no gasteis dinero en zapatos u otro calzado que os facilite el andar, porque es inutil, siempre seguiréis en el mismo sitio.

Estoy seguro que aquel, aquella o aquello que me lea, si ha llegado al final, comprobará que no ha avanzado nada. Lo siento.

Una respuesta a «Ando parado»

  1. Sí he avanzado colega José. Aprendí que estas sano, que sigues filosofando, que lo que te pasa nos sucede a todos los de edad avanzada. Si lo tomas por el lado amable, es divertido. Yo me levanto del escritorio y voy a mi recámara que está al lado, y….. en medio de ella ya no recuerdo a que fui. Ahora traigo colgados mis anteojos con una cadenita muy bonita, ya no olvido en qué parte los dejé. Sin embargo del pasado recuerdo todo. y cuando olvido algo, le ordeno al disco duro de mi cerebro que me de la respuesta, y de súbito el nombre, el recuerdo, la frase etc… salen a mi boca sorprendiendo a mi interlocutor. OK. querido José, fíjate que sí recuerdo las palabras que te dije el oído cuando nos despedimos en Mijas.

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