El hoy y el mañana

Hay dos formas de vislumbrar el futuro, no más allá se una decena de años: optimista o pesimista. Ambas posiciones no se sustentan en razones objetivas. Sin embargo, ambas tienen algo en común: son humanas. No sucede igual con los animales, que pueden detectar catástrofes antes de producirse y buscar refugios apropiados. Sus sentidos están más desarrollados: oído, olfato, detectores magnéticos, capacidad para sentir vibraciones que se producen en las profundidades del suelo. Digamos que todo eso a nosotros no parece prevenirnos por carecer de ellos. Es verdad que hemos creado máquinas e instrumentos que nos dan aviso de algo que va a suceder, pero, por lo general, no ponemos los medios que evitarían efectos catastróficos, lo normal es que esperemos a ver qué sucede. Poner tablas en las ventanas como hacen los americanos cuando se avisa de la llegada de in tifón, es algo estúpido, si la casa es tan endeble que puede volar por los aires. Leo que en Gran Bretaña casi regalan las casas que están al borde de las playas, la razón es que se habla del cambio climático y eso, sí, por razones objetivas; somos nosotros los que lo estamos provocando. Aumentará el nivel de las aguas y anegará extensas zonas hoy ocupadas por el hombre. ¿Se está haciendo algo para evitarlo? No percibo que se tome en serio. La Tierra se convertirá en un globo de fuego para el 2600, dice un visionario al que toman por genio con el cerebro fundido. Sea como sea, los humanos hoy nos preocupa poco o nada el devenir de la Tierra a tan largo plazo. Hoy andamos a vueltas con la pandemia del Covi. No se previno, no se conoce el origen, se la trata con paños calientes, que más por efectivos, parece que aburren al virus y deja de dar la lata que anuncian los medios. Nadie tiembla con lo que está sucediendo, la mascarilla, la vacuna, el confinamiento se aceptan porque te multan si no sigues las instrucciones de los llamados a proteger a la ciudadanía. Veremos en qué queda, ya que nadie hace un pronóstico por temor a quedar en ridículo.

Y si la solución es crear nuevos lugares habitables en el espacio, aquí puedo asegurar que también allí la joderemos

Una respuesta a «El hoy y el mañana»

  1. Pues estoy muy de acuerdo . No habría que buscar sitios nuevos en los que vivir sino hacer que el ser humano cambie que lo veo más difícil que conseguir vivir en otro planeta…. ahí queda eso…
    Como dice alguien: no hay que cambiar el mundo sino hacer todos los días pequeños cambios uno mismo.

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