El suicidio como excusa

Esta carta, que incluyo, la escribió Andrés, un joven que fue objeto de acoso por sus compañeros del colegio y en otras circunstancias. La escribió para justificar por qué se iba a suicidar, algo que sucedió.

Es imposible ponerse en la piel de Andrés y mostrar empatía con su decisión; sólo si hemos padecido de algo así, siendo cada caso independiente y no identificable como el resultado de un síntoma.

Andrés tomó esa decisión en uso de su libre albedrío, aunque empujado por las circunstancias. Se puede pensar que Andrés fue un cobarde, que su decisión no estaba justificada, que la vida le iba a reservar mayores pruebas. Se puede pensar que Andrés era un mitómano, que creyó reivindicar un papel de héroe y que, al fin, todos hablarían de él y que su testimonio serviría para acabar con el acoso en todas sus formas.

Cada uno de nosotros puede adjudicarle a Andrés una razón para su decisión. Pero Andrés está muerto por voluntad propia, y sólo él, si pudiese, nos podría explicar qué le empujó a suicidarse. La carta es previa, obviar las faltas de ortografía y tomarlo como un relato literario, sólo eso.

3 respuesta a “El suicidio como excusa”

  1. Conmovedor caso, que me ha puesto a reflexionar. En mi tiempo de Colegio no existía esa palabra: Bulish. Estudié en un colegio de religiosas adoratrices. Siempre fui popular, y nunca nos burlábamos de ninguna otra chica. Mis hijos, igual, ninguno sufrió ni hizo acoso., ni mis nietos. Viene ahora la generación de mis bisnietos. Mi bisnieta mayor (11 años) es muy tímida, es hermosa y estudiosa, pero se retráe en sí misma.. Mi propósito es hablar con ella gracias a Andrés., y a ti que publicaste está carta.

  2. Creo acertado su análisis de que no es el acoso o el bullying el causante del suicidio, pero sí, puede influir en la decisión.
    El niño o joven que se suicida, hemos visto en estos últimos años muchos casos, seguramente tenía otras motivaciones más allá del acoso.
    Las carencias familiares, la violencia social, la personalidad endeble. Fantasmas en su mente que presionan hasta que se manifiestan de la peor manera. Todo contribuye para esta decisión, ayudado por el acoso, que quizás sirva como pretexto.
    Lamentable, pero es otra realidad de nuestra época.

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