El viejo, preso de la RED

Rosa 07/05/19 01:14 a.m. Hola, hermoso

Roberto 07/05/19 01:14 a.m. Hola, Rosita

Roberto 07/05/19 01:14 a.m. Me iba a la cama

Rosa 07/05/19 01:14 a.m. Uy!, ¿me llevas contigo?

Roberto 07/05/19 01:15 a.m. Si pudiera…

Rosa 07/05/19 01:16 a.m. Llévame con la imaginación

Rosa 07/05/19 01:18 a.m. Yo estoy preparada. ¿Quieres saber qué llevo puesto?

Roberto 07/05/19 01:18 a.m. Estamos a seis horas de diferencia horaria, supongo que un vestido bonito, una falda cuatro dedos por encima de la rodilla y una blusa bastante escotada. Dime tú.

Rosa 07/05/19 01:19 a.m. ja, ja, ja…! Te equivocas, no llevo nada, hace calor, estoy sola en casa y pensé que así estaría mejor para ti.

Roberto 07/05/19 01:19 a.m. Me vuelves loco, pequeña. Ya no tengo edad para estos juegos. Y todo termina en frustración, porque no tengo esperanzas de llegar a verte.

Rosa 07/05/19 01:19 a.m. Será que sí, será que no, que pronto nos veremos los dos.

Roberto 07/05/19 01:20 a.m. No me abrumes.

Rosa 07/05/19 01:51 a.m. Va ser que sí. iré a España en viaje fin de carrera, será en Agosto. Y quiero verte y que me veas. ¿Podrás estar en forma para entonces, mi viejo querido?

Roberto 07/05/19 01:53 a.m. Uf! Me va dar algo. ¿De verdad, no me estás engañando? Rosita, Rosita, no sabría qué hacer. ¿Sabes lo que eso significa para mí? Tanto tiempo sólo imaginarte y tanto tiempo llenando de gozo mi soledad, sin esperanza. Ni siquiera una foto tuya que me acercara a tu realidad. No sé si podrá resistir mi cansado corazón el tenerte cerca, tocarte, aunque sea un poquito.

Rosa 07/05/19 01:58 p.m Esta soy yo, de momento de espalda. No quiero que me ames por mi físico, como soléis a menudo hacer los hombres. Me verás de frente cuando me tengas delante.

Roberto 07/05/19 01:58 p.m.¡ Por dios, Rosita!, ya sólo me faltaba esto para volverme loco. ¿Cómo pasarme esto a mí? Yo, un viejo de setenta y… No, no es posible. Mira, si de verdad vienes y nos vemos, seré tu abuelo, siempre quise tener una nieta, o tu guía para enseñarte algo de España, quizá mi invitada de honor. No sé qué podría hacer que fuese coherente.

Rosa 07/05/19 01:60 p.m. No tienes que hacer nada, viejo querido; estas cosas mejor improvisarlas. Ahora te dejo, tengo que hacer algo fuera de casa. Seguiremos, acuéstate, es tarde, y mañana me cuentas qué has soñado. Un beso, querido.

Roberto no durmió apenas esa noche. Mil vueltas le dio a la foto, imaginado a Rosa de frente. En todas la veía como una criatura angelical. Pero también estaba lleno de zozobra pensando qué podría hacer él para causarle buena impresión. Roberto sí le había enviado fotos, todas diez años más joven, de buen parecer entonces, eso, los poemas, la delicadeza con qué la había tratado en los correos y chats, quizá fueron del gusto de Rosita, que no detectó la intencionalidad de su viejo amigo español. Y la intencionalidad de Roberto era clara: retener aquella joven como objeto de deseo íntimo, algo por el que agradecer a la vida la suerte que tenía. Pero el juego era inocuo tal y como se venía desarrollando hasta ahora. ¡Qué diferente era lo que ya no era un juego! Un juego en el que con toda seguridad él saldría perdiendo, no tenía ningún as en la manga, y ella tenía todas las cartas para jugar con él como quisiera. Porque si aquella visita se producía, Roberto ya no podría seguir soñando, la realidad se impondría con crudeza, y Rosita habría sido sólo un mal sueño.

Y al autor le gustaría dar a Roberto una oportunidad. El entusiasmo puede ser compatible con la angustia de enfrentarse a la realidad. No puede esperar que Rosa le ofrezca nada como contrapartida a sus poemas, tampoco sueña con eso. Pero sí puede esperar de Rosa un cariño cercano a lo paterno filial. Si se toman a broma las insinuaciones, más o menos calientes, que se habían cruzado en los chats y correos, ninguno debería sentirse frustrado si no se plantean lo que, en ocasiones, se plantearon como un juego.

Pero todo lo que yo añada será considerado interés de parte. Necesitaría que una lectora expresara su opinión sobre algo así, que no es raro como parece.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.