jeda y jasida

 

 

 

 

 

 

 

Ay! mi jasida, estos tiempos modernos no los previó Mahoma. Tampoco nos impuso vestir el Burka, que es cosa de extremistas islámicos. Ya ves que yo no lo llevo, aunque a veces me siento desnuda con este shayla, que deja al descubierto una parte de mi cuerpo. Siento vergüenza verte así, desnuda, jasida mía. Que Alá te perdone y Mahoma te guíe por el buen camino.

Pero jeda, tú sabes que nuestro profeta sólo imponía llevar el velo a sus mujeres, y era para no sentirse perturbado continuamente por ellas.

Sí, jasida, así era, pero tu vas desnuda, una provocación para los hombres que te vean. La mujer mahometana sólo pertenece al hombre que la adopta como esposa, no hace falta que se exprese, es una consecuencia. El Paraíso que se describe en el Corán está concebido para el goce del hombre, sin mención alguna al placer de la mujer.

Pero, jeda, aún no estamos en el paraíso, quiero que mi cuerpo se beneficie del sol, del aire que viene del mar, que lo bañe la espuma de las olas. No veo por qué mi cuerpo ha de esconderse, si es, además, bello.

Claro, según tú, yo escondo el mío porque es viejo, arrugado y ha perdido la voluptuosidad que exhiben tus formas. Yo también fui joven y nunca mi cuerpo provocó deseos de lujuria en los hombres. La mujer encarna y simboliza el desorden con su poder sexual y seductor, armas destructoras del orden establecido, y en consecuencia un peligro potencial para el hombre y la sociedad.

Pues mi jeda querida, creo que, te voy a hacer caso, y desde ahora voy a intentar destruir el orden establecido, llevar al abismo al hombre que me observe y acabar con esa sociedad que ha hecho de nosotras , las mujeres, meros objetos sexuales a su disposición. Cuando sea vieja como tú, seguramente me pondré un burka.

Jeda: abuela

Jasida: nieta

Una respuesta a “jeda y jasida”

  1. ¡Ay José! Cuando yo era joven, era “Mal visto” que las mujeres usaran Bikini. Pasaron los años, me casé, nacieron mis hijos y, yo añoraba algún día usar un bikini en la playa. Algún día volveré a Hawaii y me pondré un burka.

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