Maldito!

Duermo con intermitencias funcionales. Dos, tres, cuatro horas a lo sumo seguidas y me despierto inquieto. Intento otra postura y parece que me sosiego. Pienso que en algún momento mi mente entrará en fases previas al sueño REM, y volveré a soñar, es como pasar a otra vida. Siempre tengo a mano un sistema antimosquitos, esta vez observo que se ha agotado el líquido. Temo que en cualquier momento aparecerán y aprovecharán la ocasión para chupar mi sangre. Para prevenirme me tapo todo lo que puedo con el embozo de la sábana, pero siento que me falta el aire y descubro parte de mi cara, hasta la nariz. De pronto, lo que me temía. el zumbido característico de un mosquito penetra en mi oido hasta las profundidades de mi cerebro para procesar su ataque. Con una mano intento aplastarlo contra mi cara. Se produce un silencio que me anima a intentar dormirme; lo he matado, me digo. Pero antes de entrar en la ausencia de la realidad, el zumbido aparece. El mosquito lo intenta de nuevo. ¿Y si dejo que se sacie de mi sangre y me deja en paz? Pero soy alergíco a sus picaduras, la desazón que me provoca es el motivo principal del odio que tengo a estos bichos. Enciendo la luz, confiando verlo posado en la pared. Soy bastante habil en estos casos. Con la mano no conseguiría aplastarlo, volaría al sentir la presión del aire al acercarse a él, y lo perdería. Suelo utilizar la almohada para cubrir más espacio de su vuelo. No lo veo. Sabiendo que está vivo, no vuelvo a intentar dormirme, volvería a desesperarme con su zumbido y quizá con su picadura. Un ser tan pequeño, pienso, y con ese instinto de supervivencia que la consigue chupando la sangre, mi sangre. La curiosidad por este enemigo de mi descanso me ha inducido a estudiarlo. Es la hembra la chupadora, y la sangre les proporciona el alimento que leas permite desarrollar los ciclos de vida que les fueron diseñados. Es un animal curioso, curioso en el sentido que bien puede considerarse extraordinario. » los mosquitos tienen cuatro etapas de desarrollo en su vida: huevolarvapupa y adulto. Necesitan el agua para completar sus ciclos de vida, porque las larvas son acuáticas.» Está definición que tomo de la Wikipedia me sugieron dos pensamientos contradictorios: uno contradictorio con el otro. Todo ese proceso de desarrollo es sorprendente, cuanto menos. Me obliga a pensar que su vida es tan importante como la mía. Pero enseguida pienso que su vida está intimamente ligada a la mía, o la de cualquier animal con sangre caliente. ¿Fue un error de la naturaleza? Se dice que transmiten enfermedades, ¿qué razón se da para que existan? Trasciendo en las consideraciones que me surgen en mi vigilia forzada: la vida no es otra cosa que devorarnos los unos a los otros para que funcione. ¿Quién diseño tamaña monstruosidad? Mañana, sin falta, me proveeré de insectida; todavía, a algunos nos quedan recursos para luchar contra la lógica de nuestros pensamientos, la que nos obligaría a aceptar el derecho de todos los seres vivos a procurarse su supervivencia. O el mosquito o yo, no parece que sea un dilema. Lo tengo claro, maldito mosquito, no a mi costa.

Una respuesta a “Maldito!”

  1. Muy sencilla y más sana que el insecticida :
    Taco con cáncamo en el techo , gasa de mosquitera sujeta está por el centro del paño y déjala colgar al rededor de la cama y a dormir plácidamente . Vamos lo que se hace en climas tropicales .
    Que duermas bien !!

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