Mi hija

Esta página no tendría sentido si hoy no la abriera para mostrar al mundo el amor que un padre siente por su hija. El día no es casual. Hoy, hija, cumples años cuando tu padre ya sólo cumple días. Y es un día como hoy que tu padre quiere aprovechar para traer un recuerdo que con frecuencia se olvida por ser natural, aunque nada más extraordinario: tu nacimiento.

Te abriste paso al mundo viniendo como un regalo del amor. Yo estaba allí, con el corazón latiendo desbocado. No podía creer en aquel milagro que, en raras ocasiones, me cuesta creer. Pero en aquella ocasión, y aunque no lo comprendiera muy bien, el milagro era real. Y pensé si te merecía, dado lo poco que yo había contribuido a tu existencia. No eras normal, los bebés nacen con los traumas del parto: morados, ciegos, les rostro inexpresivo hasta el primer llanto. Tú, en cambio, tenías el aspecto de una muñeca de diseño con todos los atributos de un ser vivo: sonrosada, ojos abiertos, carita de ángel, y tenías hasta una leve sonrisa, o eso me pareció percibir. Tampoco rompiste en el llanto obligado.

A partir de entonces, ya sólo creciste como la niña que admiraban propios y extraños. La costumbre, los afanes de la vida, hicieron que tu padre no pudiese o no supiese aprovechar cada momento que le brindabas cuando llegaba a casa. ¡Lástima! Todo era normal. Pero esa normalidad estaba llena de fantasía, y yo ya no era un niño.

Hoy, en mi situación especial, me muestras cada día que eres mi hija, más que yo te muestro que soy tu padre. Y en esa situación eres como un hogar que me cobija y donde me siento seguro. Y por si eso fuese poco, me has dado un nieto que acapara todos los afanes de un abuelo sin ya anhelos propios. Normal, pues sigo sin creer en las fantasías.

Gracias, por todo lo que me has dado, querida hija. Tu padre sólo te lo puede pagar pidiendo que seas todo lo feliz que te permita este mundo convulso, al que le pido una tregua, al menos para hoy.

4 respuestas a «Mi hija»

  1. Gracias padre.
    Solo tú podías decirme estas cosas tan bonitas y hacerme llorar.
    Solo deseo que pueda devolverte la mitad de lo que tú me has dado siempre junto a mamá y todo lo aprendido de los valores que nos enseñasteis los dos.
    Te quiero… porque padre solo hay uno cuando de verdad sé es padre.

  2. Enorme sentimiento que inspira tan hermosas palabras.Tu hija ha de ser la hija que todos ansían tener.
    Disfruten ambos este tiempo de reconocimiento, y muy feliz cumpleaños.

  3. Felicidades a la hija y enhorabuena a ese gran padre que presume de duro, aunque en el fondo es tierno como merengue y al que la vida le ha tratado con dureza injusta muchas veces.
    Gracias viejo amigo , por compartir tus sentimientos y amor por tu hija (que debe ser extraordinaria).
    Un fuerte abrazo de tu contemporáneo amigo , del tiempo del Arca de Noé.

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