Por qué no estoy

No es una excusa; no es que no tenga ya ideas o diminuida mi capacidad motora, no es que haya comprendido que esto de escribir y esperar que me lean no es una forma de alimentar mi ego, no es que esté postrado en el lecho de muerte total o parcial, no es que haya mandado a la mierda muchas de las cosas que me caracterizaban. No, nada de eso y más es la excusa.

Es que en mi última consulta medica, entre’ andando y salí con la sensación de hacerlo en una silla de ruedas de última generación, eléctrica y con mandos para dirigirla. Excusa perfecta para, de forma definitiva, dar por finalizado un ciclo de mi vida y comenzar otro desconocido.

De alguna forma tendré que dar la razón a los que aseguran que la muerte no es el final.

Dar la razón no es aferrarse a ella. Quizá no ha llegado para mí la cercanía de poder comprobarlo en todo lo que falte por morir. Por eso voy a hacer un último intento de que tampoco esta posibilidad sea la excusa para dejar de escribir, aunque, por ahora, no puedo distraerme mientras espero la sentencia. Mi cerebro, ahora, dispone de un único hemisferio, que sólo procesa en una dirección: pensar a ver cómo salgo de esto.

Y por favor, amigos y amigas que me leéis, no intentéis darme otras salidas, todas, aún, están abiertas o entreabiertas.

2 respuesta a “Por qué no estoy”

  1. Pues estoy contigo amigo Jose , tú sabes que tuve la ocasión de hablar contigo tan solo hace un par de días, y si , es lo que hay , para unos esto de vivir es un paréntesis desde que nacemos hasta que nos vamos , para otros dicen que no es el final , pero sabes lo que te digo ? Que seas tú , como siempre lo fuisteis y … no es un consejo , piensa y saca las conclusiones que quieras y vive esta situación como tú eres NATURAL .
    Yo solo me atrevo a decirte algo , procura estar en paz contigo mismo y como consecuencia lo estarás con todos nosotros .
    Sabes que te aprecio y te respeto , como persona y como amigo . Quédate con lo que te agrade y manda a …… lo que no te guste . Un abrazo

  2. Mi querido colega. Cuanta razón tiene tu amigo Antonio. Sé tú. Quédate con lo que te agrade y manda a la chin, lo que no te guste.
    Las mujeres somos muy afectas a dar consejos, a remitir a los amigos enfermos a conversar con Dios. También oramos todos los días por su salud. Amigo como me gustaría vivir cerca de ti, entonces te visitaría y hablaríamos tanto , jugaríamos dominó o ajedrez. En fin, se vale soñar. Un abrabeso con cariño

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