Todo empieza y todo acaba

Ha llegado el momento de considerar que el envío de mis escritos a un par de docenas de amigos debe llegar a su fin. No puedo permitir que la ausencia, sin aviso, de los envíos que he venido haciendo les hagan suponer que algo me debe haber sucedido que ya es irreversible. No quiero nombrar cuántas cosas pueden llegar a motivar que esta página se silencie para siempre. Voy a seguir, con menos frecuencia, dejando aquí algunos escritos por el único motivo de darles aire. Podrán estar a disposición de aquellos que, voluntariamente, quieran comprobar si sigo escribiendo, (desde luego no para constatar que he muerto). Cuando llegue el momento en el que está página no se renueve mientras pasa el tiempo, será porque algo irreversible, (como digo al principio) lo impide y ya no se ha de esperar sorpresas. De alguna forma, lo que empezó habrá terminado.

Gracias a todos los que me habéis seguido y lo seguiréis haciendo si esa es vuestra voluntad.

Esta página se abre en este enlace: http://www.josediez.com

4 respuestas a «Todo empieza y todo acaba»

  1. Buenos días Jose, respecto a tu decisión te diré que es algo tan personal que no cuestionaré en ningún aspecto.
    Tengo el privilegio de poder compartir contigo la palabra tantas veces queramos , lo siento por los demás .
    Tu pluma , la de mano, pues se que no tienes otra, siempre nos hizo pensar y reflexionar.
    Un abrazo .

  2. Hola José. Perdí la dirección donde escribirte. Me disculparás, siempre fui tu lector atento. Hasta quiero escribirte alguna chorrada.
    — ¿ qué haces aquí?
    — espero.
    –¿ desde cuándo?
    — hace mucho.
    — ¿ y qué esperas?
    — no sé. Mientras estè por aquí, siempre le espero.

    Que repetida y previsible la vida : esperar, despedirse. ¿así de simple? No estoy seguro. O al menos serà más difícil para quien tiene memoria viva de lo pasado. Pero ya digo, es más cómodo volverlo todo tan simple.
    De pronto, despedidas se suceden una tras otra a lo largo del andén, me concentro tanto en cada pérdida, que ya dejó de importarme si el tren llegó o también lo he perdido.
    El cuerpo se adapta, así es la especie humana. Se cancelan los nombres, las etapas, todo una alquimia para volver humo lo que no importa o no está.
    El alma es distinta. Hay hondonadas, ahi donde se han arrancadado episodios o vivencias.
    Hoy leo tu pre despedida, amigo José. Me abanica un aire denso, desprovisto de posibles, futuros u ocasionales.

    ¿ a quién importa? Hay que rebobinar hasta el inicio mismo: volver a lo simple.

  3. Amigo Diez . Todas las decisiones que tomes son respetables , aunque no nos gusten.
    Lamento tu deseo de predespedida.
    Lo siento por algunos de tus lectores que a lo peor se quedan desconectados. No es mi caso , puesto que tengo la posibilidad de saber donde encontrarte.
    Espero que a lo mejor vuelvas a replanteartelo y podamos disfrutar nuevamente de tus pensamientos y fantasias.

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